El sorprendente caso de Xujiayao, un niño arcaico con desarrollo dental moderno

Un equipo internacional de investigadores, entre ellos científicos del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana de Burgos, ha hallado restos de un niño de seis años y medio, que vivió en el norte de la actual China hace entre 104.000 y 248.000 años, con un crecimiento dental inusual, comparable al de los humanos actuales.

Vista del incisivo y canino de Xujiayao / Song Xing y Paul Tafforeau

Un hominido arcaico del este de Asia, conocido como el niño de Xujiayao, tuvo un crecimiento dental muy similar a los de las personas actuales. Investigadores de China, EEUU, España, Francia, Reino Unido y Sudáfrica han realizado la primera evaluación sistemática del desarrollo dental en su fósil, que corresponde al de un niño de seis años y medio que vivió hace entre 104.000 y 248.000 años en el yacimiento de Xujiayao, al norte de China.

Era un niño de 6 años y medio que vivió hace entre 104.000 y 248.000 años en el yacimiento de Xujiayao

“El joven Xujiayao es el fósil más antiguo encontrado en el este de Asia con un desarrollo dental comparable al de los humanos modernos. Lo que puede indicar es que estos humanos arcaicos tuvieron una historia de vida lenta como los humanos modernos, con un período prolongado de dependencia infantil”, declara Debbie Guatelli-Steinberg, coautora del estudio y profesora de antropología en la Universidad Estatal de Ohio (EE UU). El estudio lo publica la revista Science Advances.

Las líneas de crecimiento en los dientes conservan un registro de la progresión dental, lo que proporciona datos sobre el desarrollo de nuestros ancestros. En comparación con otros primates, los humanos modernos, incluidos sus dientes, tardan mucho tiempo en formarse y desarrollarse. Los antropólogos creen que esta característica está asociada con períodos más prolongados de dependencia del apoyo de un cuidador.

“Hasta el momento, los miembros de Homo sapiens nos consideramos únicos, por el hecho de tener un desarrollo lento y complejo, que termina hacia los 18 años. Ningún primate vivo tiene los cuatro períodos de nuestro desarrollo: infancia, niñez, fase juvenil y adolescencia”, asegura José María Bermúdez de Castro, investigador del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH). En cambio, este nuevo descubrimiento sugiere que no somos tan únicos como habíamos pensado.

Fósil del joven de Xujiayao/Song Xing, Academia China de Ciencias

Los demás rasgos son arcaicos

El maxilar juvenil conserva siete dientes en diferentes etapas de su desarrollo. El equipo de investigadores estudió el estado de desarrollo relativo de este individuo respecto al de un humano moderno de la misma edad, una tarea nada fácil. Los científicos tuvieron que recurrir a técnicas muy complejas, como la gran Instalación del Sincrotrón de contraste de fase de Grenoble (Francia). También se emplearon otras herramientas como la microtomografía computarizada o micro-CT, y los resultados se apoyaron en trabajos previos realizados sobre otros fósiles.

Los resultados fueron sorprendentes en parte porque muchas otras características de este homínido no son modernas, como la forma y el grosor del cráneo y el gran tamaño de la dentadura. “De acuerdo a lo que sabíamos hasta el momento, los humanos del finales del Pleistoceno Medio tenían un desarrollo más acelerado que el nuestro”, señala el científico del CENIEH.

“No sabemos exactamente dónde encaja este enigmático homínido de Asia oriental en la evolución humana”, asegura Song Xing, autora principal del estudio en la Academia China de Ciencias en Beijing.

El primer molar de este niño, lo que hoy se denomina el molar de los seis años, había salido unos meses antes de la muerte

Este ejemplar tiene algunas similitudes con los denisovanos y los neandertales, así como algunas características más modernas. “Es un extraño mosaico”, añade.

El primer molar de este niño, lo que hoy se denomina el molar de los seis años, había salido unos meses antes de la muerte y comenzó a desgastarse un poco. Tres cuartos de la raíz estaban completos, algo muy similar a lo que ocurre en los humanos actuales.

“Este joven estaba creciendo, al menos de manera dental, con un desarrollo similar al de la gente moderna”, explica Mackie O’Hara, coautora del estudio y antropóloga de la Universidad de Ohio.

Si bien el desarrollo dental de este juvenil sugería que tenía un curso de vida lento similar al de los humanos modernos, Guatelli-Steinberg advirtió que no se puede saber qué sucede posteriormente. “Sería interesante ver si el desarrollo dental en la infancia posterior, como el de los terceros molares, también era similar a los humanos actuales”, concluye.

SINC