Un motor espacial sin propulsor logra el empuje necesario para superar la gravedad terrestre

A través de la electrostática, produce la fuerza requerida para trasladarse en el espacio.

Los científicos creen que el desarrollo de esta innovación hacia el futuro puede llevar a la humanidad a utilizar fuerzas nunca antes alcanzadas, favoreciendo la exploración interestelar. / Tunnelmotion / Pixabay

Un motor que no requiere propulsor, desarrollado por una empresa tecnológica creada por veteranos de la NASA, parece desafiar las leyes conocidas de la física: ha producido suficiente empuje para contrarrestar la gravedad de la Tierra, a pesar de no disponer de un propulsor tradicional. Según los científicos, la innovación marca el descubrimiento de una nueva fuerza fundamental de la naturaleza, que podría representar un avance histórico para los viajes espaciales en el próximo milenio.

En el marco de la reciente Conferencia sobre Energía de Propulsión Alternativa (APEC), en Estados Unidos, el Dr. Charles Buhler, ingeniero de la NASA y cofundador de Exodus Propulsion Technologies, una firma integrada por destacados veteranos con una amplia experiencia en distintos programas de la agencia espacial estadounidense y empresas privadas, afirmó que ha logrado desarrollar con su equipo un motor espacial sin propulsor que puede superar la gravedad de la Tierra e, hipotéticamente, utilizarse en futuros viajes espaciales.

¿Una nueva fuerza fundamental?

“El mensaje más importante a transmitir al público es que se produjo un descubrimiento importante: se trata de una nueva fuerza fundamental de la naturaleza que no habíamos identificado hasta hoy, porque los campos eléctricos por sí solos pueden generar una fuerza sostenible sobre un objeto, permitiendo la traslación del centro de masa de dicho objeto sin expulsar masa”, indicó Buhler a The Debrief.

Vale destacar que Buhler no es un improvisado: participó como especialista de programas históricos como el Transbordador Espacial de la NASA, la Estación Espacial Internacional (ISS) o el Telescopio Hubble, entre otros. En su presentación, titulada “El descubrimiento de la propulsión sin propulsor: la conversión directa de energía eléctrica en empuje físico“, explicó que la electrostática, un conjunto de efectos mutuos que se generan entre los cuerpos al entrar en contacto, como consecuencia de sus cargas eléctricas, puede producir el empuje necesario para que un motor espacial funcione.

Aprovechar la interacción de los campos eléctricos para recorrer el cosmos

“Existen reglas a tener en cuenta, que incluyen la conservación de la energía, pero si se cumplen correctamente es posible generar fuerzas que la humanidad nunca ha logrado anteriormente. Será esta fuerza la que usaremos para impulsar objetos durante los próximos 1.000 años”, agregó Buhler. Indicó además que en 2020 su empresa obtuvo la patente oficial del motor espacial sin propulsor.

Luego de años de experimentos, incluyendo pruebas en cámaras de vacío para simular el entorno del espacio, los investigadores lograron perfeccionar el motor sin propulsor e incrementar su fuerza de empuje. Ahora creen que ya sería capaz de vencer a la gravedad terrestre y moverse en el espacio, aunque están trabajando junto a otras empresas para incrementar su potencia.

Buhler y su equipo afirman haber demostrado de manera inequívoca que entra en acción una fuerza nueva y fundamental y que sus dispositivos estaban aprovechando esa fuerza para producir empuje, sin emitir masa ni utilizar propulsor alguno. “Esencialmente, lo que hemos descubierto es que los sistemas que contienen una asimetría en la presión electrostática o algún tipo de campo electrostático divergente pueden darle a un sistema con un centro de masa un componente de fuerza distinto de cero”, concluyó Buhler.

EPE