Plantar árboles es la solución

La plantación masiva de bosque es la mejor solución al cambio climático, además de proteger la biodiversidad.

Muchos resultados se han descrito sobre el cambio climático que no dejan la menor duda de su realidad y de la culpabilidad de las emisiones del ser humano.

Los humanos hemos añadido 300 Gigatoneladas de carbono a la atmósfera desde el siglo XIX. Al ritmo actual es fácil que la temperatura media global suba 1,5 grados centígrados para 2030. El IPCC recomienda en su último informe que la subida de temperatura se estabilice en 2050 a esos 1,5 grados de más si no queremos vernos en graves dificultades.

Sin embargo, pocos estudios se hacen sobre cómo evitar este calentamiento global. Ahora se publica un artículo en el que se sostiene que la manera más eficaz de combatir el cambio climático es plantar árboles. Un billón de ellos en concreto, lo que da para cubrir una extensión de 9 millones de kilómetros cuadrados. Esto representa, aproximadamente, el área de EEUU, pero no afectaría la producción de alimentos.

El estudio tiene en cuenta el tipo de suelo, clima y las especies de árboles más propicias para este menester.

Calculan que a lo largo de varias décadas esos árboles secuestrarían 750 000 millones de toneladas métricas de dióxido de carbono, que son las emisiones humanas de los últimos 25 años, unas 200 Gigatoneladas. La ventaja es que los árboles absorben rápidamente del aire el dióxido de carbono cuando son jóvenes. Según los autores, el beneficio sería mayor en los trópicos.

El proyecto no sería barato, pues calculan que, asumiendo que el coste de plantar cada árbol es de unos 0,3 dólares, el costo total sería de 300 000 millones de dólares.

“Esto es, de lejos, por miles de veces, la solución al cambio climático más barata y la más efectiva”, afirma Thomas Crowther (Instituto Suizo Federal de Tecnología de Zurich).

Las seis naciones con más capacidad para acoger esta plantación masiva de árboles son Rusia, EEUU, Canadá, Australia, Brasil y China. Muchas de ellas son también responsables de grandes emisiones de gases de efecto invernadero.

Antes de este estudio Crowther pensaba que la forma más efectiva de evitar el desastre climático, además de cortar las emisiones, era que la población mundial se pasara a un dieta vegetariana. Pero ahora cree que la forma más efectiva es la plantación de árboles, ya que retiran dióxido de carbono que ya está en la atmósfera.

Además de evitar el cambio climático, este tipo de iniciativa ayudaría a la pérdida de biodiversidad, por lo que se matarían dos pájaros de un tiro.

Aunque, los autores advierten de que esta solución lleva aparejada implícitamente una sustitución a la quema de combustibles fósiles. “Nada de esto funciona sin cortar las emisiones”, dice Crowther. “Es, ciertamente, un desafío monumental, que es exactamente la escala del problema del cambio climático”, añade.

El problema es que, según la Tierra se calienta, especialmente en los trópicos la cubierta de bosque se pierde. Además, Jean-Francois Bastin estima, a través de 80 000 fotos de satélite, que incluso hay espacio para plantar 1,5 billones de árboles sin que se resientan las áreas de cultivo para la gente.

Estos árboles se añadirían a los 3 billones de árboles que ahora en la Tierra.

No es realista pensar que todo el mundo se ponga súbitamente a plantar árboles a no ser que muchos grupo hayan empezado ya la tarea.

No es el único artículo al respecto publicado esta semana. Otro grupo de investigadores llega a la conclusión de que la restauración de 100 millones de hectáreas de bosque tropical en Sudamérica, África y Asia permitiría proteger a multitud de especies en peligro de extinción, mitigar el cambio climático y asegurar el suministro de agua potable. Los países africanos más propicios para este proyecto serían Ruanda, Uganda, Burundi, Togo, Sudan del Sur y Madagascar. En Asia serían India y los países del sureste asiático como Indonesia. En América Colombia y Brasil.

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