La minería de oro con mercurio plantea amenazas para la salud a kilómetros de distancia

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Amazonia a pequeña escala en la Amazonía peruana representa un peligro para la salud no solo para los mineros sino también para las comunidades vecinas.

Una de las investigadoras realiza una encuesta a dos niños en el entorno de la Amazonia peruana / William Pan, / Duke University

Contrariamente a la suposición de que las comunidades más cercanas a la minería son las más afectadas, un nuevo estudio apunta que las exposiciones más altas al mercurio ocurren en comunidades nativas a cientos de kilómetros de distancia de la minería.

Los hallazgos forman parte de una serie de estudios realizados por científicos de la Universidad de Duke (Estados Unidos) en la Reserva Comunal Amarakaeri, en la región de Madre De Dios de Perú, y en sus alrededores. Los resultados se han publicado en un par de artículos recientes en las revistas ‘GeoHealth’ y ‘Journal of Exposure Science and Environmental Epidemiology’.

Los mineros de oro artesanales y de pequeña escala en la Amazonia peruana usan mercurio líquido para extraer oro de suelos y sedimentos. El mercurio se une al oro para formar una amalgama. El oro se extrae después al quemar, creando mercurio gaseoso que ingresa a la atmósfera. El resto del mercurio termina siendo arrojado al suelo, que es devastado y erosionado por la minería. También se sabe que algunos mineros vierten el exceso de mercurio directamente en las aguas superficiales.

A medida que el mercurio viaja y se mezcla con el medio ambiente, se convierte en metilmercurio, que es más fácilmente absorbido por los animales y tiende a ‘bioacumularse’ o acumularse en los tejidos, y luego a ‘biomagnificarse’ a medida que los peces más grandes comen peces pequeños contaminados.

El mercurio es un metal neurotóxico que puede provocar debilidad muscular y problemas de coordinación en las personas en dosis altas, y retraso del desarrollo neurológico, hiperactividad y déficit de coeficiente intelectual (CI) en dosis más bajas.

Para recopilar datos sobre las concentraciones de mercurio en el cabello y la sangre, tanto cerca de las zonas mineras como más lejos, los investigadores visitaron 1.221 hogares peruanos en 23 comunidades en 2015 y volvieron a muestrear 900 de esos hogares al año siguiente.

En las comunidades donde el pescado es una parte importante de la dieta, se ha descubierto que los niños menores de 12 años con los niveles más altos de mercurio en el cabello (que exceden las pautas de la Organización Mundial de la Salud) tienen déficits que ascienden a una pérdida de 4’68 puntos de CI. Incluso los niños con una exposición menor muestran efectos que equivalen a una reducción en el CI de 0’8 puntos por cada parte por millón de mercurio en el cabello. Este efecto es aproximadamente cuatro veces mayor que el detectado en un estudio anterior de exposición prenatal al mercurio en la República de las Seychelles.

Los estudios determinan que las suposiciones tradicionales sobre la exposición al mercurio deben ser reexaminadas, y que las comunidades de la región son más vulnerables a los daños, probablemente debido a su mayor dependencia del pescado de río, pero quizás también porque su atención médica y su nivel de vida no es tan alto.

“No podemos confiar únicamente en suposiciones o sentido común en ciencia”, apunta la autora principal Caren Weinhouse, profesora asistente en la Universidad de Salud y Ciencia de Oregon. Muchos estudios han analizado las comunidades más cercanas a las minas bajo el supuesto de que tendrían las mayores exposiciones al mercurio. “Asumimos que las personas más cercanas a la minería tendrían la mayor exposición, pero nos equivocamos”, dijo. “La lección es que si solo nos centramos en las personas que asumimos que están en riesgo, podríamos terminar perdiendo el panorama general”.

NCYT