El pueblo que es genéticamente único: los inuit de Nunavik

Los mismos genes que permiten a esta sociedad del Ártico canadiense asimilar de manera más eficaz las grasas pueden provocarles predisposición a sufrir aneurismas cerebrales.

Un inuit canadiense / Carsten Evegang

Los inuit de la región de Nunavik, en el norte de Canadá, son un pueblo peculiar: viajan en trineo, no beben alcohol, tienen una lengua con solo tres vocales y sin adjetivos. Su dieta es tan pesada y rica en grasas que a la mayoría de los seres humanos les conduciría inexorablemente hacia problemas cardiovasculares severos. Pero los inuit no enferman, porque tienen un ADN único.

Ahora, un nuevo estudio ha encontrado que esta población es genéticamente distinta de cualquier grupo conocido. Sin embargo, estos cambios están relacionados con una mayor predisposición a sufrir más aneurismas cerebrales que la población media si se les cambia de entorno -igual que aumenta el número de enfermedades cardiovasculares en esta región cuanto más «occidentalizan» sus costumbres-.

Han llegado a esta conclusión investigadores de The Neuro (Montreal Neurological Institute and Hospital), de la Universidad McGill, quienes analizaron las características genéticas de 170 voluntarios inuit de Nunavik, una región del norte de Quebec. Usando la secuenciación del exoma y la genotipificación de todo el genoma, encontraron varios rasgos interesantes entre los inuit de Nunavik. Son una población genética distinta, cuyos parientes más cercanos son los paleoesquimales, un pueblo que habitó el Ártico antes que los inuit hace más de 5.000 años.

La resistencia a una dieta rica en grasa

Como ya se sabía, los inuit de Nunavik tienen distintas firmas genéticas en vías que involucran el metabolismo de los lípidos y la adhesión celular. Se cree que estos cambios les sirvieron para adaptarse a la dieta alta en grasa y al frío extremo del norte canadiense. El nuevo estudio señala que una de estas variantes genéticas únicas se correlaciona con un mayor riesgo de aneurisma cerebral, también conocido como aneurisma intracraneal, un debilitamiento en la pared de una arteria cerebral que causa el inflado. En casos graves, la pared arterial puede romperse, una condición potencialmente mortal conocida como hemorragia cerebral.

Este estudio, publicado en la revista « Proceedings of the National Academy of Sciences», es «la primera investigación genética que destaca la arquitectura genómica de los inuit de Nunavik con énfasis en la selección natural en las regiones de codificación de genes, de las cuales puede surgir el riesgo genético responsable de su predisposición a enfermedades como el aneurisma intracraneal», destacan los autores.

Poblaciones no representadas en los estudios

«Las poblaciones no europeas, particularmente aquellas aisladas en áreas remotas del mundo, están insuficientemente representadas, o no están presentes en absoluto, en los estudios de genética», señalan los investigadores. Comprender la composición genética de los pueblos no europeos, especialmente las poblaciones aisladas con antecedentes genéticos únicos, como los inuit de Nunavik, mejorará nuestra capacidad para ofrecer terapias médicas adaptadas a ellos.

«En el caso de los inuit de Nunavik, nuestros resultados enfatizan la necesidad de proporcionar servicios neurológicos efectivos», afirmaGuy Rouleau, autor principal del estudio. «Las investigaciones futuras se basarán en los hallazgos para determinar si estos rasgos genéticos únicos aumentan el riesgo de aneurisma y, de ser así, qué intervenciones pueden diseñarse para reducir este riesgo».

ABC