¡Cuidado, que quema!

Una ola de calor extremo ha vuelto a azotar Europa esta semana, tras el episodio de junio pasado. Ayer se esperaba que las temperaturas alcanzaran su máximo, con picos de hasta 39-40 °C y temperaturas nunca antes registradas en Países Bajos, Bélgica y Alemania. En París se llegó a los 41 °C, batiendo el récord anterior, registrado en 1947.

Esta animación de dos imágenes muestra la temperatura superficial del suelo ayer, 25 de julio, en comparación con los datos registrados justo hace un mes, el 26 de junio de 2019, durante la última ola de calor.

El mapa se ha generado con el Radiómetro para la Temperatura Superficial del Mar y la Tierra (SLSTR) del satélite Sentinel-3 de Copernicus. Mientras que para las previsiones meteorológicas se emplean valores de temperatura del aire, el satélite mide la cantidad real de energía radiada por la Tierra. Así, este mapa representa con mayor fidelidad la temperatura real del suelo. En la imagen, las nubes se ven en color blanco, mientras que el color azul representa las áreas cubiertas de nieve.

La ola de calor de junio batió varios récords en numerosos países, como Francia, donde por primera vez se alcanzaron más de 45 °C. Alemania, Hungría, Polonia, Austria, República Checa y Eslovaquia también registraron temperaturas inéditas.

En muchos países se han lanzado alertas rojas por calor, incluidos España, Francia e Italia, y se ha pedido a la población que evite los viajes y se mantenga hidratada.

ESA