¿Automóviles urbanos alimentados por energía solar?

A pesar de la creciente adopción de vehículos eléctricos, el sector del transporte sigue siendo responsable de alrededor de un tercio de las emisiones globales de dióxido de carbono (CO2) en todo el mundo. Por lo tanto, para alcanzar los objetivos de descarbonización, es necesario disminuir significativamente las emisiones asociadas a la movilidad.

Sensor de radiación solar instalado en la parte superior de un vehículo. / Miguel Centeno Brito

La integración de módulos fotovoltaicos en automóviles y otros vehículos eléctricos puede contribuir a este objetivo, reduciendo las emisiones de CO2 asociadas a la generación de electricidad y los costes y frecuencia de recarga, con beneficios para los usuarios y para la propia red eléctrica.

Las ciudades son hoy el principal escenario para los vehículos eléctricos y, debido a que las distancias diarias recorridas en ellas suelen ser relativamente pequeñas, usar energía solar para ayudar a propulsar a estos vehículos es una opción bastante factible e interesante. Sin embargo, en las zonas urbanas, los edificios, los árboles y otros obstáculos proyectan sombras en las superficies sobre las que circulan los vehículos, limitando así el potencial solar de tales vehículos, ya estén en marcha o se hallen aparcados.

El equipo internacional encabezado por Miguel Centeno Brito, de la Universidad de Lisboa en Portugal, se propuso averiguar si el impacto de estas sombras supone una limitación significativa al potencial de los coches solares.

Los autores del estudio, tomando como base para su análisis 100 ciudades de todas partes del mundo, han llegado a la conclusión de que la energía solar es capaz de otorgar una autonomía de entre 11 y 29 kilómetros por día a los coches solares, disminuyendo de este modo a la mitad la necesidad de recargar los vehículos en la red de suministro eléctrico.

En el estudio también se ha determinado que las ubicaciones más favorables para los vehículos solares son las ciudades situadas en África, en Oriente Medio, en el sur de Europa y en el sudeste asiático, aunque el potencial es prometedor para otras zonas del mundo, como China, Norteamérica y Australia. Las pérdidas de energía solar provocadas por las sombras en las ciudades se sitúan en torno al 25 por ciento. Por tanto, es una limitación relevante, pero no supone un impedimento para el uso a gran escala de energía solar en vehículos urbanos que circulen en esas áreas.

El estudio se titula “Effect of urban shadowing on the potential of solar-powered vehicles“. Y se ha publicado en la revista académica Progress in Photovoltaics.

NCYT