Así suena el campo magnético de la Tierra durante una tormenta solar

La Agencia Espacial Europea ha publicado una grabación de las frecuencias generadas por una tormenta solar cuando colisiona con el campo magnético del planeta azul. Esa peculiar banda sonora desveló que las perturbaciones son más complejas de lo previsto, por lo que hay que estudiar más esos procesos.

Equipo Vlasiator y Universidad de Helsinki

El campo magnético de nuestro planeta está cantando. La Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) ha publicado recientemente una grabación de las frecuencias generadas cuando una tormenta solar colisiona con el campo magnético de la Tierra. Ha sido publicado junto a otros nuevos hallazgos publicados en la revista Geophysical Research Letters.

¿Qué son?

Las tormentas solares son la erupción de partículas cargadas eléctricamente expulsadas por el Sol. Cuando esas partículas llegan a la Tierra, entran en contacto con el campo magnético del planeta. La primera región del campo magnético con la que impactan se llama premonitora. Las interacciones de las partículas con esta región provocan la liberación de unas complejas ondas magnéticas.

¿Cómo se grabó?

La misión Cluster de la ESA fue capaz de grabar estas ondas magnéticas mientras se dispersaban en frecuencias más altas. Cuando los científicos convierten estas frecuencias en señales audibles, el resultado es el sonido fantasmal que se puede escuchar a continuación. Cuando no hay partículas solares con las que lidiar, estas ondas magnéticas oscilan en una sola frecuencia y, por lo tanto, se convierten en una “canción” muy diferente y más suave.

Cluster (técnicamente Cluster II, ya que la primera misión fracasó por un fallo de lanzamiento) es un conjunto de cuatro naves espaciales lanzadas en 2000 y ubicadas en la magnetosfera de la Tierra para estudiar su interacción con el viento solar. Estas naves espaciales se aventuran con frecuencia hacia la región premonitora. Los nuevos hallazgos y grabaciones se llevaron a cabo gracias a un análisis de los datos recogidos durante seis colisiones de tormentas solares observadas entre 2001 y 2005.

¿Y ahora qué?

El campo magnético de la Tierra es la principal línea de defensa del planeta contra la actividad solar dañina que podría destruir muchos instrumentos orbitales y terrestres y también las redes eléctricas. Los autores del último estudio utilizaron simulaciones informáticas generados por un modelo llamado Vlasiator para ilustrar cómo los cambios en la región premonitora afectan la forma en la que la energía generada por las interacciones de las tormentas solares se propaga hacia la Tierra.

Resulta que las perturbaciones que se sintieron en la región premonitora son mucho más complejas de lo que el equipo de investigación había previsto, creando así otra incertidumbre que podría afectar a la forma en la que pronosticamos las posibles amenazas del clima espacial. Como siempre, nos hacen falta mejores datos. Estas misteriosas grabaciones no son solo una banda sonora novedosa, sino son más bien una alarma urgente que nos indica que hay que hacer más para estudiar estos procesos.

MIT